


Nuestra Historia
La Familia Pousibet, de origen francés, llega a las tierras de Sierra Morena, al norte de Jaén, a finales del siglo XVIII. El establecimiento de nuestra familia en el lugar se enmarca durante la colonización de la zona promovida por Carlos III, con el objetivo de asegurar el Camino Real entre Madrid y Cádiz, donde operaban con asiduidad los famosos bandoleros andaluces. Se pretendía así mejorar la seguridad y la agricultura de esta bella y agreste tierra del sur de España.
Se establecen por este motivo, nuevas localidades de colonos católicos europeos, de trazado regular y con sociedades basadas en principios ilustrados, cuyos nombres recuerdan a la familia real que los impulso: La Carolina, La Fernandina, La Isabela, etc.
Desde el arraigo a las tradiciones, el trabajo del campo, el apego a la tierra natal y afanada en el interés por cultivar el olivar conforme a los métodos tradicionales que la zona tuvo, surge la figura de una gran mujer “Chiti”. Máximo exponente en este menester, y cuyo nombre completo e identidad omitimos por respeto a su voluntad y su deseo de permanecer en el anonimato.
Ella se esmeró en la elaboración del aceite de oliva, proveniente de las cercanas parcelas de olivar en los términos municipales de La Carolina y Carboneros. Es en este último municipio donde se encontraba -y aún se encuentra- un tradicional molino de aceituna, que actualmente está en vías de transformación para convertirse en el pequeño museo familiar denominado: El MOLINO DE CHITI.
Cosecha temprana 2025/2026
El término “premium” se asigna a aquellos aceites de oliva virgen extra que, además de cumplir los estándares de calidad exigidos para esta categoría, presentan cualidades organolépticas excepcionales que los distinguen del resto. Esta denominación no solo hace referencia a un producto de calidad superior, sino también a un proceso de elaboración cuidadosamente controlado que garantiza características nutricionales, gustativas y sensoriales claramente diferenciadas.
Dentro de estos atributos, la riqueza en polifenoles constituye uno de los elementos más valorados por consumidores y especialistas. Los polifenoles, reconocidos por su capacidad antioxidante, contribuyen tanto a la estabilidad del aceite, como a sus beneficios para la salud, además de aportar matices de sabor más intensos, complejos y persistentes. Su concentración depende de diversos factores que intervienen a lo largo de todo el proceso productivo.
En primer lugar, la elección de la variedad de aceituna es determinante, ya que cada tipo presenta un perfil propio de compuestos bioactivos. A ello se suma la importancia del momento óptimo de maduración, en el que el fruto presenta el equilibrio ideal entre rendimiento, frescura y contenido fenólico. Finalmente, la molturación inmediata tras la recolección resulta esencial para preservar la integridad de estos compuestos y evitar la pérdida de aromas y sabores característicos.
Nuestro aceite de oliva virgen extra premium destaca por ofrecer una experiencia sensorial superior, a la vez que mantienen un valor nutricional elevado. Su obtención refleja un compromiso con la excelencia y con un proceso de elaboración en el que cada detalle contribuye al resultado final.
Recolección
de nuestro
AOVE
El aceite de oliva premium virgen extra “El Molino de Chiti” se elabora a partir de aceitunas seleccionadas y recolectadas mediante un cuidadoso roceso de avareo, con maquinaria de peines y recogida con manto, garantizando la integridad del fruto y evitando su contacto con el suelo.
La cosecha se lleva a cabo en su punto óptimo de maduración, cuando la aceituna inicia
la transición del verde al morado, antes de que concluya el proceso de lipogénesis. Esta
recolección temprana, que prioriza la excelencia sobre el rendimiento, requiere un mayor número de kilos de aceituna para obtener un solo litro de aceite, lo que se refleja en la extraordinaria calidad y singularidad del producto.
El mimo que se pone en todo el proceso, el respeto a las tradiciones, las características únicas de esta tierra, y unos olivares cuidados con esmero desde hace generaciones por nuestra familia, dan como resultado un aceite de oliva premium virgen extra único, que bajo el nombre “El Molino de Chiti”, queremos compartir y dar a conocer a todos.
Nuestros Aceites

AOVE
Temprano Ecológico

AOVE
Ecológico

Finca "Las Josefas"
Desde hace tres años, los herederos de este legado nos hemos propuesto la elaboración del fruto del olivar, de acuerdo con los más estrictos criterios de calidad para obtener el aceite de oliva en su mejor versión. Tanto en composición grasa, como en el cuidado del arbolado mediante métodos de manejo agrícola tradicional y con CERTIFICADO ECOLÓGICO.
Nuestra producción ecológica actual, certificada por la UE, se limita a 450 árboles de olivar tradicional, enclavados en la Finca Las Josefas. Esta, de orografía algo escarpada, conserva y alberga fauna propia de la zona, y arbustos y plantas aromáticas comunes del monte mediterráneo; algo que da un carácter muy especial a nuestro aceite.
La extracción del aceite se obtiene mediante la molturación en frío del fruto del olivo de la variedad Picual, una de las variedades más rica en polifenoles. Se cuida de forma especial el momento de “envero”, este es el momento evolutivo en el proceso de maduración, en el que el porcentaje de materia grasa sobre seca es óptimo (40%). El color del fruto comienza a virar del verde intenso al morado, y el índice de resistencia del fruto a su desprendimiento no es muy alto, así se cumple la finalidad de que éste sufra lo menos posible antes de su molturación, eligiendo un momento concreto para su recolección.
